20 abril 2021 Guillermina Fernández

Martillar con un martillo. Elogio de Canva

Un descargo acerca de las herramientas de diseño y en especial de Canva.

Esta entrada va a empezar de la misma forma que va a terminar: una herramienta es una herramienta.

Es vieja y conocida la frase que dice que “puedes martillar con una pinza”, pero seguramente te ahorres tiempo y esfuerzo si martillas con un martillo.

Las herramientas de diseño se identifican y se reconocen en contexto. En el ámbito del diseño, puntualmente, contamos con multiplicidad de herramientas (cada vez más, mejores y más sofisticadas) para llevar a cabo nuestras labores.

Así como los fotógrafos odian que les digan –justificadamente- que “la cámara saca buenas fotos”, no son las herramientas, sino su implementación lo que nos lleva a un resultado. La calidad puede variar y con una herramienta incómoda uno puede llegar a resultados asombrosos, sin dudas.

Pero volvamos a los martillos y pinzas.
Quizás con la pinza puedas clavar un clavo más o menos parejo, pero lo más probable es que un buen resultado te lleve mucho tiempo. Incluso puede haber quien disfrute de tomarse su tiempo en desarrollar una tarea de una forma más prolongada y detallada, minuciosa, pero los tiempos laborales suelen pedirnos un poco más de eficacia.

En esa empresa, nos conviene conseguir rápido un martillo.

Reconocer las herramientas de diseño gráfico

La clave en las herramientas es reconocer bien para qué sirven. Dentro de las herramientas de diseño podemos mentar a las más usuales de acuerdo a su función, rápidamente podemos mencionar algunos:

 

Gráficos vectoriales

Admiten imágenes rasterizadas, pero no se enfoca en ellas:

Edición de imágenes rasterizadas 

Admiten gráficos vectoriales heredados, pero no se editan dentro del software

 Diseño Editorial

 UX / UI

Para diferentes etapas del proceso podemos contar con:

¿y Canva?

 Ventajas y desventajas de Canva

Ay, qué lindo insultar a Canva.

No, no vamos a hacer un logo con canva. Mucho menos maquetar un libro o hacer una app, pero aparece una nueva categoría para ubicarla: plataforma de composición gráfica.

Aquí venimos defendiendo la idea de utilizar cada herramienta para acelerar y dotar de eficacia nuestro trabajo, y en ese sentido sería necio ignorar las bondades de Canva.

El programa nos permite una gran velocidad, versatilidad y –clave- intercambio en tiempo real para acceso de múltiples usuarios.

Si bien no es un programa de origen de diseño: recién venimos a Canva cuando ya tenemos un estilo (logo, colores, tipografías, etc), es la herramienta clave para la composición rápida y fácil con esos objetos, especialmente pensando en piezas digitales, tales como posteos para redes sociales, anuncios y videos muy –muy-  básicos.

Conviene también recomendar las características de la versión paga: acceso a banco de imágenes, a recursos Premium, a bancos de sonido y el excelente motor de remove background, que consigue con un asombroso éxito –sí, podría ser mejor, pero es excelente, considerando la velocidad- quitar el fondo de nuestras imágenes.

Desventajas: es limitado con las opciones de fusión de elementos; tiene pocos recursos de máscara: tenemos que conformarnos con los “marcos” que se ofrecen en elementos; y no permite trabajo por capas.

 

Conclusión: ¿Cuál es la mejor herramienta o software para diseñar?

La recomendación es siempre investigar y experimentar. Los que diseñamos somos nosotros, no los programas, pero siempre un software que responda a lo que necesitamos será un gran aliado.

No nos subamos tampoco a la moda de beefear a los software para ser cool, mejor aún es aprovechar sus virtudes para potenciarnos.